Siete señales que advierten la necesidad de adquirir nuevo PC

21 febrero 2018

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Nada dura para siempre y la renovación de equipos informáticos es una cuestión importante para cualquier consumidor. En el caso de profesionales y empresas la decisión es aún más relevante, porque el uso de equipos obsoletos interfiere en la labor diaria de los empleados y termina redundando en una menor productividad ante la relación directa entre la adquisición de dispositivos modernos y con alto poder de cómputo y la eficiencia de las operaciones en general.

Siete señales que advierten la necesidad de adquirir nuevo PC (Desktop)

Hay todavía una gran cantidad de organizaciones que no cuentan con personal de sistemas y toman sus decisiones como un consumidor normal. Estirar la vida útil de un dispositivo informático más allá de lo razonable no genera ahorro de costes y mantener equipos viejos puede suponer un gasto superior a la adquisición de equipos nuevos por los mayores gastos de reparación y mantenimiento.

Además, para optimizar todos los procesos y conseguir un ahorro efectivo en los costos hay que asegurar un acceso rápido y seguro a la información corporativa. El ejecutivo de hoy requiere acceso en cualquier lugar, a cualquier hora del día, y esto demanda una infraestructura de IT inteligente, enfocada en la movilidad.

Teniendo en cuenta el aumento de gastos que conlleva mantener equipos obsoletos, el coste total de propiedad de los equipos nuevos es fácilmente amortizable por el aumento de productividad, conectividad o movilidad que ofrecen las últimas generaciones de equipos como los 2 en 1, convertibles1 y Ultrabooks™ actualizados a las últimas generaciones de procesadores Intel® Core™ y el sistema operativo Windows 10.

Fabricantes como HP disponen de planes de migración para facilitar la renovación de equipos informáticos y programas específicos para atender cualquier necesidad de adquisición de hardware, como el destinado a Pymes y autónomos, HP Business Club; servicio de alquiler de equipamiento informático para un evento, feria o formar un equipo por tiempo determinado o un servicio de renting tecnológico tan cómodo como económico.

Valorar la compra de nuevos equipos informáticos debería ser un objetivo claro para consumidores, profesionales y empresas, pero ¿cuándo debemos hacerlo? Señalamos algunas señales que advierten de la necesidad de reemplazar los PCs.

 

No puedes instalar el último sistema operativo

En el pasado, las nuevas versiones de los sistemas operativos no eran una gran prioridad para muchos usuarios y empresas, y generalmente los equipos se mantenían con el sistema original. La tendencia de desarrollo ha cambiado por completo. Las actualizaciones del sistema operativo ya no se limitan a los aspectos de seguridad y son más importantes y deseables que nunca. 

El nuevo Windows 10 es un buen ejemplo. Concebido bajo un programa de desarrollo continuo, ofrece constantes mejoras y novedades. Sus requisitos mínimos de hardware son muy contenidos, pero si tu equipo no lo soporta, es la primera señal que te indicará la necesidad del cambio de equipo. 

No puedes ejecutar las últimas aplicaciones y juegos

Al igual que el sistema operativo, las aplicaciones y juegos cada vez son más potentes y exigen un mayor nivel hardware. Las aplicaciones de edición de vídeo, fotografía, CAD y otras herramientas profesionales son una muestra de la necesidad de un nuevo equipo que en este caso pasaría por una estación de trabajo profesional.

Sin llegar al nivel de una Workstation, usos generales informáticos también exigen un nivel que es difícil de conseguir con equipos más antiguos.

El equipo funciona lento

La lentitud en un equipo informático puede ser difícil de definir, pero lo notarás perfectamente cuando la sufras. Por ejemplo, si transcurre una gran cantidad de tiempo desde que pulsas el botón de arranque hasta que se muestra el escritorio del sistema operativo; la computadora se congela cuando tienes una docena de pestañas abiertas en el navegador web o si puedes escribir una frase completa en un procesador de textos antes de que aparezca una sola palabra en la pantalla.

Algunos de estos problemas se pueden aliviar hasta cierto punto con algunas aplicaciones. Sin embargo, utilizar aplicaciones software para aliviar los problemas de hardware, no te van a llevar muy lejos ni es una solución sostenible. 

No puedes conectar otros dispositivos

Otra muestra clara de envejecimiento llega de la falta de conectividad con periféricos y accesorios nuevos, al no contar con soporte para las últimas tecnologías y estándares, como Wi-Fi ac, Thunderbolt 3 o USB Type C, no poder conectar a un monitor con ultra alta resolución o no tener capacidad para transmitir contenido de forma inalámbrica con tecnologías como Intel® WiDi.

El resultado es que tenemos que trabajar con una tonelada de adaptadores y cables, tardar cinco veces más en transferir un archivo o no aprovechar las ventajas de las últimas versiones de las normas de conexión inalámbrica. 

No tenemos espacio de almacenamiento, memoria o CPU

Si la capacidad del espacio de almacenamiento está exprimida al máximo, la memoria RAM es usada generalmente en su totalidad o la utilización de la CPU pasa del 80% casi con cualquier actividad de tu PC, son señales que advierten que el hardware está llegando a su límite y los problemas se acumularán en el futuro. 

Las últimas generaciones de procesadores, memorias avanzadas DDR4, unidades de estado sólido para almacenamiento, gráficas dedicadas y los nuevos estándares de conectividad que ofrecen los PCs nuevos, garantizan la productividad requerida hoy a un equipo informático.

Demasiado ruido

Al igual que con un motor de automóvil, un ruido nuevo, inesperado o mayor de lo normal es a menudo una mala señal. Si el ruido de los ventiladores se hace cada vez más fuertes puede indicar que la CPU está trabajando más duro de lo que solía o hay problemas de sobrecalentamiento.

Un mayor ruido o crujidos extraños en el disco duro, en el arranque del sistema o durante su funcionamiento, es una señal inequívoca de un fallo inminente. 

Pasas más tiempo solucionando problemas en el PC que usándolo

Más allá de los puntos anteriores, hay todavía un signo más revelador que advierte de la necesidad de reemplazar el PC: cuando la solución de problemas se convierte en una tarea casi diaria

Errores con aplicaciones, fallos aleatorios en el sistema, desconexión de la Wi-Fi, bloqueos o congelaciones, o la temida pantalla azul de la muerte de Windows, pueden acabar con la paciencia de cualquiera y exigir un tiempo precioso para resolverlos.