¿Por qué debería renovar los portátiles de mi empresa?

26 marzo 2018

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La renovación de los portátiles profesionales que utiliza empresa es algo necesario para mantener nuestra competitividad en un escenario donde la tecnología cada vez es más determinante. No hay un plazo que podamos considerar como fijo, ya que cada empresa es un mundo y tiene sus propias necesidades, pero por lo general es recomendable no apurar al máximo ya que los equipos obsoletos pueden acabar siendo un problema.  

¿Por qué debería renovar los portátiles de mi empresa? (Desktop)

Por ejemplo, puede que para una empresa determinada el rendimiento de unos portátiles profesionales con siete u ocho de antigüedad siga siendo aceptable, pero éstos presentarán una serie de carencias que van más allá del rendimiento bruto y se extienden a las funciones avanzadas, la eficiencia, las herramientas de gestión y la seguridad.

Mantener portátiles profesionales obsoletos es un riesgo para la seguridad de la empresa, pero además puede ser un quebradero de cabeza para el departamento de TI y tener efectos negativos en la productividad y en los costes a nivel general. Por ello, es importante hacer un seguimiento y estar al tanto de cuándo ha llegado el momento idóneo para renovar equipos y actuar en consecuencia.

En este artículo ya tuvimos la oportunidad de ver siete síntomas que confirman que ha llegado el momento de renovar equipos, pero hoy vamos a profundizar en las ventajas que dicha renovación aportará a nuestra empresa.

1-Mayor productividad

Un portátil profesional es una herramienta de trabajo y como tal afecta a la grado de productividad que son capaces de alcanzar los trabajadores de cualquier empresa. Un portátil viejo que no ofrezca un rendimiento adecuado y que además sea propenso a dar errores impedirá a los empleados desarrollar todo su potencial, les hará perder tiempo con interrupciones y puede que les obligue a visitar al departamento de IT. Esto se notará en su trabajo diario y actuará como freno.

Por contra un portátil profesional nuevo que esté equipado con procesadores Intel Core de bajo consumo y unidades SSD, como los HP Elite, les dará toda la potencia y la autonomía que necesitan para sacar adelante cualquier tarea sin interrupciones y les permitirá ser proactivos y eficientes.

También hay que tener en cuenta que las nuevas generaciones de equipos profesionales han adoptado diferentes formatos que se adaptan perfectamente a las necesidades concretas de cada trabajador. Por ejemplo un portátil ultraligero estándar puede ser ideal para un empleado que se limita a utilizar aplicaciones de ofimática, pero un diseñador creativo necesitará un equipo dos en uno con pantalla táctil y lápiz óptico para dar lo mejor de sí.

Renovar portátiles profesionales nos permite dar a cada empleado la herramienta de trabajo que realmente necesitan, y esto tendrá efectos muy positivos que notaremos día a día.

2-Mayor seguridad

Los portátiles de nueva generación vienen equipados con el software más reciente, tienen un soporte pleno y además pueden integrarse con mayor facilidad en cualquier departamento TI.

Para entenderlo mejor basta con poner un sencillo ejemplo; una empresa que todavía utiliza portátiles con el sistema operativo Windows XP o Windows Vista estará en una situación comprometida, ya que ambos sistemas operativos no tienen soporte oficial por parte de Microsoft, no reciben parches de seguridad y no cuentan con herramientas avanzadas de seguridad.

Por el contrario los nuevos portátiles profesionales que utilizan Windows 10 disponen de herramientas de seguridad integradas (como Windows Defender), facilitan la gestión y la configuración por parte del departamento de TI y además reciben nuevas características de forma periódica.

Esto quiere decir que un portátil profesional de nueva generación es más seguro, más fácil de gestionar y de configurar y más fiable que un portátil obsoleto.

3-Menor coste de propiedad

El coste de propiedad no se limita al precio de compra, sino al gasto que deriva de tener algo en propiedad y de utilizarlo periódicamente. Esto quiere decir que en el caso de un portátil profesional el coste de propiedad incluye el consumo energético y todos los gastos derivados de la configuración, la gestión y la reparación del mismo.

De nuevo vamos con un ejemplo para entenderlo mejor. Imagina una empresa con diez portátiles que tienen una antigüedad de diez años; apenas ofrecen una autonomía de dos horas por carga de batería y visitan el departamento de TI con relativa frecuencia para recibir mantenimiento. Todo eso supone un gasto evidente que se acumulará mes a mes.

Una renovación de equipos portátiles a modelos que ofrezcan una autonomía de doce horas por carga de batería redundaría en una mayor eficiencia y reduciría el consumo eléctrico. Al mismo tiempo estos equipos funcionarían a de forma óptima y no necesitarían recibir mantenimiento con tanta frecuencia, por lo que estaríamos reduciendo dos gastos que al año pueden acabar representando una cifra importante.